Ya sábado, ha llegado el día de la despedida...
No queríamos que llegara este momento, pero sí, ha llegado.
Nos hemos levantado con mucha pereza pero a la vez con mucha alegría. Pereza por tener que recoger todo, por tener que despedirnos de estos 14 días juntos y alegría porque os volvemos a ver.
Es un día un poco complicado, un día en el que todos estamos con el nudo en la garganta y la lagrimita asomando por el rabillo del ojo.
Como habéis comprobado todos, ¡qué mañana de llantos hemos tenido!
Se termina esta primera quincena y cerramos otro ciclo más con nuestros veteranos y con los nuevos campistas que hemos tenido la gran suerte de tener con nosotros.
Han sido días magnificos y el campamento ha vuelto a hacer su magia. Como cada año, podemos decir que ,¡somos una gran familia!
Seguro que ya lo sabéis pero, ¡tenéis unos hijos increíbles! Sin ellos, nada de esto sería posible y son nuestro motor para que cada día nos levantemos con mucha energía y hagamos que disfruten todo lo que se pueda y más.
Os agradecemos enormemente la confianza depositada en nosotros. ¡GRACIAS DE TODO CORAZÓN!
Como hoy nos ha dicho uno de nuestros veteranos "no llores porque terminó, sonríe porque sucedió".
¡Hasta el año que viene familias!


